Una experiencia intrínsecamente educativa para conservar las Salinas de Huentelauquén

Por César Piñones Cañete

Red de Observadores y Vida Silvestre de Chile (ROC)

Las consecuencias del cambio climático y su base relacional, el extractivismo, tensionan más que nunca a la biodiversidad y las comunidades humanas. En un escenario además de creciente desertificación, la conservación de los humedales, ecosistemas clave para la biodiversidad y poseedores también de un rico patrimonio biocultural, resulta fundamental y urgente.

Los proyectos sobre humedales en la Región de Coquimbo se han concentrado principalmente alrededor de La Serena y Coquimbo, ciudades que congregan universidades y movimientos ciudadanos preocupados por su protección. Atendiendo a la necesaria variación de ese patrón y buscando ampliar dichos esfuerzos al sur de la región, desde 2009 la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC) y otros actores hemos impulsado en Huentelauquén un proceso de ciencia ciudadana cuyos principales objetivos son el catastro de la biodiversidad de la desembocadura del río Choapa y sus ecosistemas adyacentes, y la gestión para su manejo. Tras 14 años de trabajo, este proceso se ha encauzado en tres líneas de acción con distintos grados de progresión y éxito: a) transición desde la observación de aves a la implementación de esquemas de monitoreo en hábitats con valor biocultural, b) canalización de las inquietudes de los habitantes locales sobre el cuidado de la naturaleza en cuatro capas de conservación para orientar el manejo, y c) transición gradual desde la validación con la escuela a la asesoría a la dirigencia comunitaria.

En la presente síntesis y bajo el marco de la celebración del Día Mundial de la Educación Ambiental (los 26 de enero de cada año), hemos querido desarrollar con mayor detalle las dimensiones arriba indicadas, las cuales a nuestro juicio pueden ofrecer pistas para trabajar con las comunidades de otros humedales de la costa árida y semiárida de Chile, en el entendido que es la educación sobre su protección el primero de los eslabones y el más pertinente para asegurar su integridad.

Desde la observación de aves a los esquemas de monitoreo

Los primeros esfuerzos asociados a esta experiencia hunden sus raíces en recorridos descriptivos-exploratorios en humedales de playas de arena, costa rocosa, quebradas, llanuras y charcas estacionales de Huentelauquén. Decenas de preguntas emergieron de dicho trabajo, siendo un primer gatillador de respuestas los Censos Neotropicales de Aves Acuáticas (CNAA) en su versión 2009. Tal fue el impacto del CNAA que hasta 2011 se realizaron monitoreos mensuales bajo este esquema internacional.

Además de develar el potencial ornitológico de la desembocadura del río Choapa en términos de riqueza y abundancia, los CNAA permitieron vivenciar que todo esfuerzo, si no es sostenido, se pierde. Es decir, lo que hasta la fecha da coherencia al accionar en Huentelauquén es la férrea convicción de que el trabajo de campo permanente debe fundar toda iniciativa que busque la protección de los bienes comunes y en particular la vida silvestre, sobre todo en un territorio como el de Choapa, que cada vez de manera más clara adquiere características de una zona de sacrificio.

En la actualidad, en la zona costera de la Comunidad Agrícola de Huentelauquén, gracias a la disposición de comuneros, vecinos, socios y socias de la ROC y actores locales, se ejecutan monitoreos mensuales para Chorlo Nevado y Pilpilén Común en el marco de la Red para la Protección de las Aves Playeras. Adicionalmente, existen tres áreas de colecta de datos para el Migratory Shorebird Project, abarcando llanuras, charcas estacionales y playas de arena, y se realiza un intenso trabajo de búsqueda de áreas de invernada para el Chorlo de Campo, no tan sólo en la comunidad agrícola, sino que también en la cuenca inferior del río Choapa.

La construcción de capas de conservación

Las sucesivas directivas con las cuales nos ha tocado trabajar en Huentelauquén han manifestado siempre sus intenciones de conservar sus humedales y mantener a su vez aspectos de soberanía territorial. Ante esto, como estrategia de trabajo hemos propuesto la construcción de capas de conservación, utilizando tanto herramientas de connotación legal como también denominaciones de importancia científica.

Desde diversas plataformas, como la propia ROC o el Laboratorio de Ecología de Vertebrados de la Universidad de La Serena, se ha logrado concretar la instauración de un Área de Prohibición de Caza (2011), la única en su tipo en la Región de Coquimbo; un Sitio Ramsar o Zona Húmeda de Importancia Internacional (2015); y un Área de Importancia para la Conservación de las Aves y de la Biodiversidad (AICA) o Sitio IBA, por sus siglas en inglés (2017). De manera más reciente, y siendo uno de los mayores hitos, se consiguió incluir a Las Salinas de Huentelauquén dentro de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP), en marzo de 2022.

Estas denominaciones han contado con el respaldo estatal y financiamiento público (por ejemplo, FPA del Ministerio del Medio Ambiente, Armada de Chile, SAG), sustentándose también desde el voluntariado. La concreción de estas figuras implicaron el apoyo fundamental de instituciones como Manomet, la Comunidad Agrícola, la Municipalidad de Canela, las escuelas Juan Antonio Ríos y Carlos Vial Espantoso de Huentelauquén Norte y Sur, respectivamente, el Jardín Infantil Las Ardillitas de Huentelauquén y el Jardín Semillas de Alegría de Mincha Norte, junto con más de una decena de vecinos de la localidad, que desde una conversación cordial, aporte en fotografías y hasta la disposición de alojamientos, han dado sentido de lugar a este trabajo.

La ciencia escolar integrada a la conservación

La labor con escolares y colegas docentes se ha intencionado siguiendo los principios de una pedagogía basada en el lugar. Con esto, no solamente se ha buscado que niños y niñas conozcan su biodiversidad próxima, sino que también puedan plantearse preguntas sobre su entorno desde una mirada socio-ambiental crítica y generar acciones concretas para su abordaje desde la investigación escolar.

Los niños y niñas de Huentelauquén representaron entre 2016 y 2017 a sus comunidades educativas en congresos de ciencia escolar del programa estatal Explora, tanto de carácter provincial como regional. En dichas instancias, los reconocimientos que cosecharon respondieron a hallazgos sustantivos, como una nueva especie de ave para Chile, el Carao, o la caracterización de las charcas estacionales como ecosistemas clave para las aves playeras, lo que ha sido luego extrapolado en el esquema de monitoreo del MSP.

Las iniciativas Explora también fueron innovadoras al relevar la relación ser humano-naturaleza, reconstruyendo parte del vínculo de los habitantes locales con el Chorlo de Campo o Pachurrón. Niños de Huentelauquén Norte fueron partícipes de exploraciones naturalistas o Salidas ROC, en las cuales se obtuvieron datos relevantes que fueron posteriormente incorporados a la ficha de clasificación de dicha especie, permitiendo que fuera categorizada como Casi Amenazada para Chile central.

Este conocimiento, desde una mirada de co-investigación con jóvenes locales, puede ser conocido de manera abierta y gratuita en los artículos depositados en la revista Brotes Científicos de la Universidad de Santiago de Chile y también en diversos cortos documentales y notas web que el programa Explora realizó en la zona sistematizando dichos saberes.

Trabajar con los escolares de Huentelauquén permitió al proceso ganar validación local. Muchos vecinos y vecinas nos compartieron el orgullo de ver a sus jóvenes representando a su localidad en ferias y congresos de ciencia. Seguidamente, dicho esfuerzo ha tenido un potente relevo en la actualidad a partir del trabajo de las educadoras del jardín de Huentelauquén. Estas profesionales, en compañía de la Unidad de Medio Ambiente de la Municipalidad de Canela, están generando innovación educativa que enriquece las experiencias vitales de niños y niñas. Han dado su propio sello al programa de certificación ambiental de establecimientos educacionales del Ministerio de Medio Ambiente. He aquí un desafío para las escuelas primarias de Huentelauquén, quienes en el futuro próximo recibirán en sus aulas a estos pequeños conocedores de las migraciones del Chorlo de Campo y los ciclos reproductivos del Pilpilén, el Chorlo Nevado y tantos otros seres vivos con los cuales co-habitan. Comprendemos la importancia de esta tarea y deberemos saber estar presentes para acompañar a profesores y profesoras en sus innovaciones.

Los desafíos futuros

En la actualidad, desde la ROC queremos profundizar lineamientos que la propia Convención Ramsar dispone a sus contrapartes en los territorios. Para ello nos encontramos trabajando para impulsar nuevas asociaciones con la directiva de la comunidad y el área ambiental del municipio canelino, buscando dar los primeros pasos para una gobernanza y manejo. El trabajo en redes sociales se ha intensificado y muchos huentelauquinos y huentelauquinas conocen en tiempo real la labor de investigación y educación que realizamos en sus costas.

En el último tiempo, ha surgido la necesidad de explorar otras capas de conservación de los diversos elementos patrimoniales de Las Salinas de Huentelauquén: las figuras de Geo-sitios; la puesta en valor de otros componentes de la fauna local, como los murciélagos; y el mirar el territorio desde la relación ser humano-naturaleza, esbozando con ello paisajes bioculturales, son los próximos pasos.

En el plano educativo, la creciente preocupación de profesores de la comuna los ha llevado a realizar salidas a terreno con sus estudiantes a las Salinas de Huentelauquén. Tenemos allí una tarea prioritaria para que los jóvenes de la zona sientan orgullo por su Sitio Ramsar y quieran volver a seguir desarrollando este laboratorio natural como alumnos en práctica y/o profesionales.

La relación que se ha construido durante estos años, desde aquel lejano CNAA en 2009, queremos sustentarla ahora con la co-construcción de prioridades que nos permita proyectar desde los tres pilares aquí descritos la conservación del mirador de las aguas (por su denominación en mapudungun) por otros 50 años más. Ante el desafío climático y la profundización de las lógicas extractivistas, tenemos esperanza en la resiliencia que podamos otorgar en conjunto al tejido biocultural de este territorio del semiárido chileno, que mira al océano y a la montaña al mismo tiempo, y aún se muestra indómito como semillero de nuevas ideas.

Biografía

César Piñones Cañete es educador del Valle de Choapa. Profesor de Biología y Ciencias Naturales, Magíster en Educación Ambiental. Socio y miembro del directorio de la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC). Actualmente está involucrado en el monitoreo de aves playeras y la divulgación de la biodiversidad presente en Las Salinas de Huentelauquén.

cesarpinones@redobservadores.cl

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