Humedales costeros

Johannes Burmeister

Manfred-Hermsen-Stiftung

Como parte de un grupo promotor de una iniciativa para la conservación de los humedales en la costa árida-semiárida del Pacífico Sudamericano, quisiera compartir una reflexión sobre el ámbito costero en el contexto de esta iniciativa.

Los humedales costeros forman una interface entre la hidrología de su respectiva cuenca y las dinámicas en la zona costera, por lo tanto, se trata de ecosistemas naturalmente muy variantes con la capacidad de amortiguar eventos extremos, tanto meteorológicos como oceanográficos. Asimismo, siendo fuentes de vida y centros locales de biodiversidad, poseen valor ecológico y socio-cultural excepcional y existe una estrecha relación entre el desarrollo humano y los humedales costeros, particularmente en la costa árida-semiárida de Chile, Perú y Ecuador, la cual abarcamos con la iniciativa.

Entre las diferentes amenazas para la conservación de los humedales costeros, quisiera abordar el confinamiento espacial de estos ecosistemas, dado que presenta un problema muy notorio en la planificación y gobernanza de todo el ámbito costero y ribereño. Por un lado, estamos reconociendo los servicios ecosistémicos de amortiguación, es decir que los humedales costeros, campos de dunas, ecosistemas ribereños etc. protegen contra tsunamis, marejadas, aluviones y otros eventos extremos. Por otro lado, estamos definiendo e imponiendo límites desproporcionalmente estrechos a estos sistemas, lo cual inhibe sus variaciones naturales, disminuye la biodiversidad y con eso su capacidad de adaptación a los cambios de regímenes y protección frente a eventos extremos.

Es imprescindible reconocer las dinámicas a largo plazo y, hoy en día, los efectos del cambio climático sobre nuestros sistemas costeros y ribereños, sea en la planificación o, si eso no fuese realizado adecuadamente, adaptarnos ahora a los procesos e implementar medidas de protección costera y ribereña. Hay que reconocer que las medidas de ingeniería convencional contra inundaciones y erosión, es decir, la contención por medio de estructuras estáticas como muros, pedraplenes, rompeolas, etc., no corresponden a estos ambientes y, en la gran mayoría de casos, sólo representan una solución de corto plazo con efectos negativos, incluso agravando el problema. Si queremos trabajar en base a soluciones sostenibles, debemos contemplar también las variaciones de regímenes hidrológicas y oceanográficas a largo plazo, los cambios globales y sus efectos sobre tales regímenes y la frecuencia y magnitud de eventos extremos, así como basarlas en sistemas adaptativos y permitir el espacio para aquella adaptación. En este sentido, es recomendable la restauración de ecosistemas costeros y ribereños, emplear soluciones basadas en ellos para la protección costera, como la estabilización con vegetación autóctona de dunas y zonas costeras, y definir o redefinir límites espaciales respetando las variaciones y dinámicas al largo plazo. Aparte de proteger los bienes de comunidades costeras y bajar el riesgo de desastres naturales, es esencial para la conservación de la biodiversidad, la protección del clima y de este modo se entregará un valor agregado a su entorno, dada la apreciación de espacios naturales para fines recreativos y educativos en nuestra noción de calidad de vida.

En relación al aumento de calidad de vida en las zonas costeras y en el contexto de humedales costeros y las brechas y desafíos en la gestión costera, se da el espacio para abordar otro tema importante, lo cual se manifiesta en el manejo de aguas residuales en zonas costeras.

A pesar de los déficits hídricos, con sus consecuencias ambientales y socio-económicas en el área de nuestro trabajo, así como también dado el impacto en la calidad del agua en algunas playas en verano, es sorprendente que no se da más prioridad a tratar y dar un segundo uso a aguas residuales domésticas e industriales. Existen muy buenos ejemplos de usos de aguas residuales tratadas para la restauración de caudales ecológicos y la restauración de humedales, así como también para áreas verdes urbanas, creación de humedales artificiales y hasta incluso en la horticultura. Creo que eso representa uno de los desafíos y oportunidades más grandes para una transformación inteligente de zonas urbanas, como también de las pequeñas comunidades en la costa, particularmente en zonas áridas, creando entornos resilientes, sanos y agradables.

Biografía

Luego de su formación académica y experiencia laboral como ingeniero civil ambiental con un magister de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Cardiff (Gales), Johannes Burmeister se dedica desde hace 8 años a la conservación de la naturaleza y el medio ambiente. Actualmente trabaja como coordinador de proyectos en la fundación alemana Manfred-Hermsen-Stiftung y su área de enfoque abarca los bosques, humedales y ecosistemas costeros, apoyando principalmente proyectos en Latinoamérica y el sur y sudeste asiático.

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