Cambios reales apoyados desde la ciencia: la ley de plásticos de un solo uso en Chile

Por Camila Ahrendt

Soy bióloga marina e incidí en lo que ahora es una ley. A veces cuesta creer que uno pueda ejercer influencias de este tipo. ¿Cómo fue que llegué a eso? Mirando en retrospectiva, lo cierto es que han sido varios años trabajando en torno a la contaminación por plásticos en el mar. Ya como presidenta del centro de estudiantes de mi carrera comencé a impulsar algunos proyectos relacionados, pero esta temática tomó cada vez más profundidad al incorporarla como eje central de mi tesis de magíster. Con algunos años de estudio y aplicación pude ir entendiendo cada vez más sobre materialidades, retorno, economía, impactos, externalidades, tecnologías y la extraña relación que el ser humano tiene con su entorno: me vi inmersa en un mundo que iba más allá de las ciencias básicas. Estaba empezando un camino que sigo recorriendo por distintas áreas de la sociedad.

Los resultados de mi tesis fueron categóricos. El protagonista fue el poliestireno (PS), uno de los tipos de plástico más usados por el ser humano en todo el mundo, y también uno de los materiales más encontrados en el mar. El PS estuvo directamente relacionado con la gravedad de más de 10 lesiones histológicas encontradas en el tracto gastrointestinal de peces costeros expuestos a este tipo de plástico en su dieta. Altas infiltraciones leucocitarias, hiperemia y atrofia de vellosidades intestinales fueron algunas de las lesiones halladas en los tejidos de los peces. *Revisa también este proyecto: “Las fuentes y el impacto de la contaminación plástica en los lobos marinos fino austral (Arctocephalus australis australis) en la Patagonia chilena”.

El océano. Son muchísimos los regalos que el océano le entrega día a día al planeta, siempre, a cada instante. Ese lugar que me llena el alma es mucho más que un inconmensurable cuerpo de agua salado con playas en las que nos bañamos cada verano. El océano proporciona más del 50% del oxígeno que respiramos (la mitad de todas las veces que respiramos es gracias al mar) y regula el clima mundial; también absorbe CO2, lo que ayuda a descontaminar la atmósfera, pero con un costo enorme: acidificando sus aguas y debilitando la salud del ecosistema. En fin, la lista es larga. Sin embargo, la sociedad moderna está muy desconectada de los ritmos de la naturaleza, de nuestro entorno, de nuestro planeta e incluso con nosotros mismos de manera alarmante. Esa es, según mi percepción y experiencia de vida, una de las razones que explica por qué el mundo está amenazado bajo tantos tipos y niveles de contaminación.

Inmersa en otras investigaciones intentando comprender las implicancias de un océano contaminado, una invitación golpeó mi puerta. Desde Oceana Chile me llamaron a colaborar en lo que en ese momento recién se estaba desarrollando: un proyecto de ley que pretendía, de manera muy ambiciosa, regular plásticos de un solo uso (desechables) que estuvieran en contacto con la comida. Y así, desde la vereda de la ciencia y gracias a mi experiencia con la complejidad de los plásticos, empecé a colaborar en esta incipiente iniciativa.

Ese camino me llevó a sumergirme en la compleja trama del mundo político de la mano del equipo de Oceana, de vasta experiencia en políticas públicas en pro de la salud del medioambiente y el océano. Distintas instancias se fueron sucediendo. Presenté, como bióloga marina, en la Comisión de Medio Ambiente del Senado y ante la Cámara de Diputados las justificaciones científicas que respaldaban la urgencia de aprobar la ley, aprendiendo en el proceso acerca del largo y pedregoso trayecto que conlleva estar presente en la creación de lo que sería una ley de rápida tramitación en Chile (dos años). El proyecto de ley, presentado en mayo del año 2019, fue aprobado de manera unánime en mayo del 2021 tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados. Se votó de manera unánime independiente de los colores políticos, y eso es siempre una señal positiva.

Lo que alguna vez fuera apenas una idea, un simple anhelo, ahora se convertirá en ley dirigida a establecimientos que expenden alimentos, como restaurantes, cafeterías, cocinerías y otros locales que sirvan bebestibles o comida preparada, los cuales luego de tres años de publicada la ley en el Diario Oficial deberán ofrecer productos reutilizables. Ya no podrán entregar desechables: la ley busca limitar la generación y el uso de productos plásticos desechables para reemplazarlos por otro tipo de materiales, más duraderos y distintos del plástico de origen petroquímico utilizado habitualmente para el consumo fuera de estos establecimientos.

La ley también regula las botellas plásticas, estableciendo que todos los supermercados, almacenes y minimarkets, en su venta presencial y electrónica, deberán ofrecer y recibir botellas retornables. ¿Y qué pasa con las botellas desechables? Sólo estarán permitidas si contienen material reciclado recolectado en el país y en porcentajes que aumentarán progresivamente. Para el delivery se podrán entregar desechables de materiales distintos al plástico, o bien plástico certificado (menos para el caso de bombillas, revolvedores y cubiertos, los que no podrán ser ni siquiera de plásticos certificados). La fiscalización corresponderá a las municipalidades, pero también a toda persona, y las multas varían, pudiendo llegar hasta las 20 UTM (poco más de un millón de pesos).

Mi lema siempre ha sido “conocer para proteger”. Mientras más conocemos, podemos proteger de mejor manera. Y el camino que he escogido como bióloga marina me ha llevado a colaborar en instancias que han reflejado, en mayor y menor medida, cambios reales apoyados desde la ciencia. Invito a todas las personas, amantes o no amantes del mar, a que como primera etapa veamos al océano como un reservorio de vida que merece y necesita urgentemente entrar en fase de recuperación.

Biografía

Camila Ahrendt es bióloga marina. Hoy está dedicada a asesorías, proyectos audiovisuales e investigaciones científicas. Colabora en la revista Endémico desde hace más de tres años y trabaja en distintas áreas para dar a conocer problemáticas ambientales y buscar soluciones colaborativas y multisectoriales. También ha participado en documentales y expediciones nacionales e internacionales, incluyendo una con National Geographic. Ha trabajado con artistas llevando contenido actual a distintos escenarios y participó en el proyecto de ley para regular plásticos de un solo uso junto a Oceana Chile.

ahrendtcamila@gmail.com

Compartir

Más columnas

de opinión

25 de marzo, 2024

Gestión de los arroyos de cabecera: desafíos desde la Patagonia

Por Daniel Beatriz-Gutierrez

28 de noviembre, 2023

Desaladoras y el futuro costero de Chile

Por Sebastián González Fornazzari

03 de enero, 2021

Cambiar la estrategia de desarrollo conservando humedales

Alejandra Figueroa

01 de agosto, 2020

Comunas costeras 2050

Cristóbal Barros

27 de octubre, 2021

El derecho de vuelta a las personas y en defensa del medio ambiente

Por Antonia Berríos